La Rioja Cardioprotegida nació como un proyecto de alto impacto social para impulsar la cardioprotección en municipios, empresas, centros deportivos, comercios y, en general, espacios públicos de La Rioja. Su propósito fue acercar recursos esenciales para actuar ante una parada cardiaca: desfibriladores externos, formación práctica en RCP y SVB/DEA, sensibilización ciudadana y una red pública de localización de DESA.

La iniciativa integró salud, prevención, formación y cohesión territorial. El modelo planteaba que cualquier pequeño municipio o entidad pudiera convertirse en un punto activo de una red regional de protección, reforzando tanto la seguridad de residentes como la confianza de visitantes y turistas.

En 2019, el Gobierno de La Rioja la declaró Iniciativa Emblemática para el Reto Demográfico, dentro de la Agenda para la Población 2030 contra la despoblación. La primera fase se dirigió a municipios riojanos de menos de 2.000 habitantes, con la previsión de facilitar desfibriladores, formación acreditada y los trámites necesarios para incorporarse a la red de cardioprotección.

El proyecto también incorporó la localización pública de desfibriladores mediante la colaboración, con la Fundación Española del Corazón, para impulsar Ariadna, una herramienta destinada a identificar equipos disponibles y facilitar una respuesta más rápida ante una emergencia cardiaca.